Pistachio di bronte la Repubblica habla de nosotros.

La historia de PistìPistì, una empresa fundada en el corazón de Sicilia, en Bronte, provincia de Catania, es una historia de pasión, tradición e innovación. En poco más de veinte años, Pistì ha conseguido convertirse en un actor importante de la industria pastelera italiana e internacional, aportando el auténtico sabor de Sicilia y, en particular, el pistacho de Bronte, conocido como el oro verde de la isla.
Bronte: El país del pistacho
Bronte es una pequeña ciudad situada en las laderas del Etna, famosa mundialmente por su producción de pistachos. Con sus 25.000 habitantes, Bronte representa casi el 1% de la producción mundial de pistachos, una cifra sorprendente si se tiene en cuenta el tamaño relativamente pequeño de la comunidad. De media, cada año par se recogen unos 4 millones de kilos de pistachos, mientras que los impares son años de descanso para las plantas, que acumulan energía para la temporada siguiente. Este ritmo bianual, conocido como "año sí" y "año no", es una característica única del cultivo del pistacho en Bronte.
El pistacho de Bronte se distingue por su sabor intenso y su color verde esmeralda, que lo convierten en un producto apreciado y muy codiciado. Cultivado en unas 3.000 hectáreas de suelo volcánico, el pistacho madura lentamente y se cosecha entre finales de agosto y principios de septiembre. Esta larga maduración confiere al fruto un sabor rico y complejo que lo hace inimitable.
Los orígenes de Pistì
La aventura de Pistì comenzó en 2002, cuando dos jóvenes sicilianos, Nino Marino y Vincenzo Longhitano, decidieron crear un taller artesanal para la producción de dulces típicos de Sicilia. Marino y Longhitano, que entonces sólo tenían 23 años, tenían un sueño: llevar al mundo los sabores de su tierra, manteniendo intactas la tradición y la calidad que habían aprendido a amar desde la infancia.
Vincenzo, originario de Bronte, había crecido con la cultura del pistacho y desde muy joven se deleitaba inventando nuevas recetas con este preciado ingrediente. De esta pasión compartida surgió la idea de crear un obrador que produjera no sólo dulces de pistacho, sino también una amplia gama de especialidades sicilianas: turrones, fruta martorana, frutos secos crujientes, chocolate, especialidades de almendra, panettone y colomba.
El pequeño obrador de Pistì empieza así a hacerse un nombre gracias a la calidad de sus productos y su atención al detalle. El debut en la Cibus de Parma, una de las ferias alimentarias internacionales más importantes, marca el inicio de una trayectoria de éxito. Los pedidos empiezan a llegar cada vez en mayor número y la empresa pronto se ve en la necesidad de expandirse. Esto lleva a la compra de una pastelería entera en el centro de Bronte, donde Pistì empieza a producir a mayor escala, manteniendo intacta la calidad artesanal.
Crecimiento de la empresa
El éxito de Pistì sigue creciendo, y en 2009 la empresa inauguró un espacio de producción de 4.000 metros cuadrados, un auténtico obrador de pastelería construido en la ladera volcánica del Etna. Este espacio, aunque no es una gran fábrica, está equipado con tecnología punta que permite a la empresa mantener un nivel de producción muy alto, conservando al mismo tiempo la artesanía que distingue a los productos Pistì.
Una de las características más innovadoras de este taller es su autosuficiencia energética: la energía necesaria para la producción se genera gracias a 3.000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos instalados en el edificio. Esta elección refleja el compromiso de Pistì no sólo con la calidad del producto, sino también con la sostenibilidad medioambiental.
En la actualidad, Pistì emplea a unas 200 personas en épocas de máxima producción, con especial atención a la inclusión de mujeres jóvenes, que constituyen el 90% de la plantilla y que, según Marino, demuestran una precisión y un cuidado excepcionales en el proceso de producción.
La cadena del pistacho
Una de las claves del éxito de Pistì es la gestión directa de toda la cadena de producción, desde el pistachero hasta el lineal. La empresa fue una de las primeras en recibir autorización para la venta y transformación de "Pistacchio verde di Bronte DOP", una denominación que garantiza el origen y la calidad del producto.
Pistì posee unas 60 hectáreas de terreno dedicadas al cultivo del pistacho, pero la demanda de este ingrediente es tan alta que la empresa se ve obligada a comprar una parte importante de sus necesidades a productores externos. En total, Pistì utiliza unas 500 toneladas de pistachos cada dos años, y para satisfacer esta demanda recurre no sólo al mercado local, sino también al extranjero, importando pistachos de países como Irán, Grecia, California, Turquía y España.
Este planteamiento permite a Pistì garantizar un suministro constante y mantener un alto nivel de calidad, independientemente de las fluctuaciones del mercado o de las dificultades de la producción local.
Expansión internacional
Aunque Pistì está profundamente arraigada en Sicilia, la empresa siempre ha tenido una perspectiva internacional. Ya en sus primeros años, Pistì empezó a exportar sus productos fuera de Italia, conquistando mercados en Europa, Australia, Nueva Zelanda, California y Japón. En la actualidad, 30% de la producción de la empresa se destina a la exportación, con presencia en 41 países de todo el mundo.
El éxito de Pistì en los mercados extranjeros es el resultado de una cuidadosa estrategia y de un compromiso constante por mantener los estándares de calidad y autenticidad que distinguen a los productos sicilianos. La empresa ha sabido potenciar la marca "Made in Italy", ofreciendo productos que combinan la artesanía tradicional con la innovación, y que son capaces de satisfacer las necesidades de un público mundial cada vez más atento a la calidad y el origen de los alimentos.
El producto estrella de la empresa es el crema de pistacho para untarun auténtico éxito de ventas que ha conquistado el mercado italiano e internacional gracias a su intenso sabor y a su versatilidad. Esta crema, elaborada con el preciado pistacho de Bronte, es perfecta tanto para disfrutarla sola como ingrediente de tartas y postres.
El panettone brontés: una novedad para las fiestas navideñas
Para las fiestas navideñas, Pistì ha introducido una novedad que ya está causando furor: el Panettone Brontese. Este producto de levadura especial está relleno de crema Bronte Pistachio Dop y recubierto de chocolate blanco y granos de pistacho. El Panettone Brontese es el último ejemplo de la capacidad de Pistì para combinar tradición e innovación, creando productos que realzan los auténticos sabores de Sicilia en un formato que puede degustarse en todo el mundo.
La receta del Panettone Brontese es un homenaje a la tradición repostera italiana, pero con un toque de originalidad que lo hace único. La masa suave y perfumada del panettone, combinada con la riqueza de la crema de pistacho y la dulzura del chocolate blanco, crea un equilibrio perfecto de sabores y texturas. Este producto está disponible en una caja de regalo de 900 g, diseñada para ser un regalo refinado y original durante las fiestas.
Objetivos y perspectivas
2019 fue un año de gran crecimiento para Pistì, con una facturación que alcanzó los 45 millones de euros, frente a los 30 millones de 2018. La empresa se ha fijado un ambicioso objetivo para 2020: alcanzar una facturación de entre 55 y 58 millones de euros, con un reparto equilibrado entre los mercados nacional e internacional.
Estos resultados son fruto de un compromiso inquebrantable con la innovación y la calidad, combinado con una visión estratégica que ha permitido a Pistì expandirse con éxito en los mercados extranjeros. Marino y Longhitano están convencidos de que el futuro de la empresa pasa por su capacidad para seguir creciendo manteniendo intactos los valores y la filosofía que han guiado a Pistì desde el principio: pasión por los sabores auténticos de Sicilia, atención a la calidad y al detalle, y compromiso con la sostenibilidad.
Conclusión
La historia de Pistì es un ejemplo de cómo la pasión, la dedicación y la visión empresarial pueden transformar un pequeño taller artesanal en una realidad de éxito internacional. Desde Bronte, un pequeño pueblo en las laderas del Etna, Pistì ha sabido llevar los auténticos sabores de Sicilia a las mesas de todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo de excelencia y calidad.
El futuro de Pistì parece prometedor, con nuevos productos en camino y la expansión a nuevos mercados. La pasta de pistacho para untar y el Panettone Brontese son sólo dos ejemplos de cómo la empresa sigue innovando al tiempo que se mantiene fiel a sus raíces. Con una producción que sigue toda la cadena de suministro, desde el pistachero hasta la estantería, y un compromiso constante con la calidad y la sostenibilidad, Pistì está preparada para afrontar los retos del futuro y seguir creciendo, llevando lo mejor de Sicilia al mundo.