
Preparamos todos los ingredientes necesarios para empezar.

Batir las yemas con el azúcar utilizando una batidora eléctrica. Cuando estén espumosas, añadir la harina y batir durante unos 10 minutos. A continuación, batir las claras por separado. A continuación, incorporarlas a la mezcla previamente batida

Añadir el cacao y la levadura en polvo y mezclar bien. Verter la mezcla con un cucharón en los moldes para magdalenas y hornear a 180 grados durante unos 30 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar.

Para preparar el relleno: montar la nata con el azúcar y mezclar con una cuchara con la crema de pistacho para que quede abigarrada y no homogénea.
Cortar las golosinas por la mitad y rellenar con crema. Decorar con la misma y espolvorear con chispitas.

¡Ahora sólo queda devorarlos!

6 porzioni